No todas las caricias son físicas (y el cuerpo lo sabe)
No todas las caricias son físicas (y el cuerpo lo sabe) Diego Cuenca Reflexiones sentidas #1 Quiero contarte algo. Trabajo acompañando personas. Soy counselor y utilizo una herramienta que se llama Focusing, una forma de escuchar que no se queda solo en las palabras, sino que va un poco más adentro… hacia el cuerpo, hacia esas sensaciones vagas que a veces no sabemos bien cómo explicar, pero que están ahí. Y pasa algo muy lindo: cuando una persona se detiene a escucharse de verdad, algo empieza a aflojarse. Lo que estaba trabado se mueve. Aparecen comprensiones, alivio… y, muchas veces, una sensación de volver a uno mismo. Escucharse sana. Ser escuchado también. Pero hay algo más que vengo notando en todo este tiempo. Tiene que ver con las caricias . No solo las caricias físicas. También esas otras: las que llegan con una palabra, con un gesto, con una presencia que no invade pero está. Las que te hacen sentir, aunque sea por un momento: “acá estoy, y alguien me ve” ....