Ese algo que toca la Puerta
Diego Oscar Cuenca Reflexiones sentidas Ese algo que toca la puerta Hay algo en nosotros que trabaja en silencio. No sé si llamarlo profundo, porque cuando decimos “profundo”, muchas veces imaginamos algo escondido muy adentro, como si tuviéramos que ir a buscarlo a algún lugar. Quizás sea más sencillo que eso. Hay algo que está ahí, pero que muchas veces no percibimos. Sin embargo, podemos sentirlo de esa manera en que decimos: “No sé qué es, pero hay algo.” Algo con lo que todavía no estamos en contacto y que, sin embargo, se hace notar. Y cuando digo “ahí”, tampoco quiero decir que esté guardado en algún lugar del cuerpo, como si el cuerpo fuera un recipiente y eso estuviera adentro. Está en el cuerpo, sí, pero no como algo separado de nosotros. Es un cuerpo que está en relación con aquello que estamos viviendo. Y acá aparece una dificultad con las palabras. Decimos “yo y lo demás”, “yo y el mundo”, “yo y la situación”. Pero apenas lo decimos, ya parece que hubiera un yo por u...