De lo vago a la precisión implícita
De lo vago a la precisión implícita Una lectura experiencial desde el focusing 1. El punto de partida: cuando algo no se siente bien En la experiencia cotidiana —y muy especialmente en el trabajo clínico y formativo— solemos encontrarnos con algo que no se siente bien , pero que todavía no sabemos decir. No es exactamente una emoción clara, ni un pensamiento definido. Es más bien una sensación corporal global , vaga, difícil de ubicar. A veces creemos saber “de qué se trata”, pero cuando intentamos decirlo con precisión, algo no encaja. Las palabras suenan aproximadas, pero el cuerpo no asiente del todo. Esta distancia entre lo que decimos y lo que se siente es un punto central para comprender lo que Eugene Gendlin llamó lo implícito . Lo implícito no es algo confuso porque falte información. Es vago porque todavía no ha encontrado la forma exacta de decirse . 2. ¿Qué entendemos por “implícito”? Si buscamos la palabra implícito en el diccionario, encontramos una ...